lunes, 2 de diciembre de 2013

La obesidad infantil baja 10 años la esperanza de vida




En México, los menores con sobrepeso u obesidad podrían sufrir un retroceso en la esperanza de vida de hasta 10 años, de acuerdo con lo que informan expertos en el tema en la víspera del Día Mundial de la Diabetes.


Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el promedio de vida actual en el país es de 73 años para hombres y de 76 años para las mujeres.


Sin embargo, el doctor Arturo Perea Martínez, miembro de la Asociación Internacional de Pediatría, destacó que los obesos desde niños pueden desarrollar diabetes temprana al llegar a los 30 años y, dependiendo si se cuidan o no, reducir su esperanza de vida.


De acuerdo con los estudios llamados generacionales, que se han realizado en el ambiente médico, en el individuo que padece sobrepeso u obesidad la situación es clara, ya que en etapa adulta vivirá 10 años menos que sus predecesores.



“Los niños con obesidad tienen un exceso de tejido adiposo, el cual secreta una serie de sustancias tóxicas que van degenerando el organismo y con el tiempo provocan el desarrollo de enfermedades crónicas a temprana edad”, explicó el pediatra.


Esta disminución de esperanza de vida, especificó Perea Martínez, va a depender de varios factores; según diversos estudios realizados desde fines de la década de los 80 y principios de los 90; el factor genético influye entre 40 y 70% en todos los casos, los cuales si se conjuntan con un mal estilo de vida favorecen que el niño padezca obesidad o diabetes de manera temprana.



El especialista dijo que en el país la obesidad infantil se sitúa en el primer escaño de las naciones que conforman la Organización de las Naciones Unidas, pues uno de cada tres niños mexicanos tiene sobrepeso o es obeso.


ADULTOS, PROBLEMAS Y RESPONSABILIDADES


Por su parte, la doctora Maricarmen Oses mencionó que los adultos contemporáneos son la generación más afectada con el problema de obesidad, ya que fue gestada en la década de los 80, cuando se dio el boom del desorden alimentario con la oferta tan grande de productos chatarra y el crecimiento de porciones, además de un mayor sedentarismo y estrés.


La nutrióloga destacó que de los niños con obesidad, 25% también sufre de hipertensión; 22%, de hígado graso y de 4 a 6%, de diabetes.




Por esa razón insistió en la necesidad de que los padres fomenten en los pequeños una alimentación balanceada y ejercicio diario para evitar esa problemática.

Finalmente, añadió que tomando como base la realidad que vive México en relación con el sedentarismo y los malos hábitos alimenticios, es de suma importancia la intervención de los profesionales de la salud para guiar a la población en su alimentación.

 Fuente: veracruz en la noticia